BUÑUELOS DE VIENTO (Sin gluten y sin lactosa)


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Historia

Hoy te enseñamos a hacer unos buñuelos de viento que te encantarán. La receta es totalmente casera y los hemos adaptado para que sean sin gluten ni lactosa, sin necesidad de recurrir a los preparados. Aunque son típicos de Todos los Santos, son tan ricos que te apetecerán para desayunar o merendar todo el año.


El aroma de los buñuelos me transporta directamente a mi niñez. Aquellos fines de semana en los que mi madre se levantaba temprano, y su dulce aroma nos llamaba a la cocina mucho antes que ella.

Ahora, tú también puedes revivir esa magia con nuestra receta, te guiaremos paso a paso para que te queden perfectos, ligeros como una nube y crujientes por fuera.

Hoy te compartimos una versión tan sencilla como deliciosa, perfecta para celíacos e intolerantes a la lactosa, y tan económica que te costará creerlo. ¡Anímate a crear tus propios recuerdos! ¡Toma nota de los ingredientes, sigue los pasos que te damos y Hazlo Tu Mismo En Casa!.


4 personas

Desayuno – merienda

45 minutos

Dificultad baja

Coste bajo


Ingredientes


Preparación

Preparar la masa (paso crucial)

  • – En un bol, mezclar las harinas de arroz y el almidón de maíz, y reservar.
  • – En una olla profunda, hervir el agua con el azúcar, la mantequilla, la ralladura de limón y la sal. Remover ocasionalmente.
  • – Cuando hierva, bajar el fuego y añadir de golpe las harinas reservadas. Remover enérgicamente hasta que la masa se despegue de las paredes y forme una bola.
  •  

4.- Dar forma y freír

  • – Añadir las porciones de masa, dejando suficiente espacio para que los buñuelos dupliquen su volumen y se muevan libremente.
  • – Freír hasta que estén dorados. Si alguno no se da la vuelta solo, ayudar con una espumadera.
  • – Sacar y escurrir en papel de cocina.

Incorporar los huevos

  • – Retirar la olla del fuego y dejar reposar la masa unos 10 minutos. Este paso es esencial para que la masa no esté demasiado caliente al añadir los huevos.
  • – Incorporar los huevos de uno en uno, mezclar hasta que cada huevo se integre por completo antes de añadir el siguiente. El primer huevo será el más difícil de integrar, pero la masa se volverá más manejable con cada adición.

Freír los buñuelos

  • – Calentar abundante aceite en una sartén profunda. La profundidad es clave para que los buñuelos se cocinen uniformemente y se den la vuelta solos.
  • – Hacer una prueba de temperatura: con una cucharita de café, añadir una porción de masa. Si burbujea y sube a la superficie hinchándose, el aceite está listo.
  • – Usar dos cucharillas de café, pasando primero por el aceite caliente. Coger una porción de masa del tamaño de una nuez con una cuchara y, con la otra, empujar suavemente para que caiga en la sartén.

Dar forma y freír

  • – Añadir las porciones de masa, dejando suficiente espacio para que los buñuelos dupliquen su volumen y se muevan libremente.
  • – Freír hasta que estén dorados. Si alguno no se da la vuelta solo, ayudar con una espumadera.
  • – Sacar y escurrir en papel de cocina.

Servir y disfrutar

  • – Pasar los buñuelos aún calientes por la mezcla de azúcar y canela para rebozarlos.
  • – También pueden servirse sin rebozar para disfrutar del delicado sabor a limón, o rellenarlos con crema pastelera o chocolate una vez que se enfríen.

¿Por qué se llaman buñuelos de viento?

Al abrir, se ve su interior ligero y alveolado. Su textura casi ingrávida hace honor a su nombre, ¡tan ligeros que el viento podría llevárselos!

¡Buen provecho!

Sugerencias y trucos

Tener pesados todos los ingredientes antes de comenzar.

Añadir en el momento los huevos uno a uno, hasta que no se integre el primero del todo en la masa no se añade el siguiente.

Rebozar con la mezcla de azúcar y canela estando aún calientes para que se adhiera al buñuelo correctamente.

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