Identificar huevos frescos sin abrirlos

Huevos frescos

¿Alguna vez te ha pasado que necesitas huevos para una receta, pero al abrir la nevera no recuerdas cuándo los compraste? Afortunadamente, existe un método para comprobar su frescura al instante.

Consumir un huevo en mal estado (ya sea por viejo o porque la cáscara está rota) puede acarrear graves problemas de salud. Es común pensar: ‘No creo que pase nada, por una vez…’, pero esa ‘vez’ podría llevarte directo al hospital. Comer huevos viejos o rotos es un riesgo de salud. No te arriesgues; esa imprudencia puede tener consecuencias negativas.

¡Así qué anímate y HAZLO TU MISMO EN CASA!


Para saber la frescura de tus huevos hace falta:

  • Huevos
  • Una jarra transparente o un vaso alto
  • Agua fría

¿Tienes todo listo? ¡Perfecto, empezamos!

Para esta hemos utilizado 3 huevos con diferentes días de antigüedad.


Proceso

Paso 1: Preparar el recipiente.

Lo primero es llenar una jarra o vaso con agua.

 

Paso 2: La prueba de inmersión (Hazlo con cuidado)

Aunque parezca muy simple, el método es infalible.

Coger un huevo y sumergir con cuidado hasta el fondo del vaso. Observar su posición:

  •  Si se queda abajo en posición horizontal: ¡Excelente! Esto indica que el huevo es muy fresco.
  • – Si se queda totalmente vertical (flotando ligeramente por el fondo): El huevo es apto para el consumo, pero debes utilizarlo lo antes posible.
  • – Si sube rápidamente y se queda flotando en la superficie: ¡Alerta! Este huevo no debe consumirse bajo ningún concepto. Tirar directamente a la basura. No se debe arriesgar la salud por un solo huevo.

¿Por qué funciona este truco?

La cáscara del huevo está hecha de carbonato de calcio y es porosa. Con el tiempo, el agua y la clara del interior se evapora a través de esos poros, y la cámara de aire interna se hace mas grande. Cuanto más grande es la cámara de aire, más flota el huevo.


Consejo

Ya que la cáscara es porosa, los huevos pueden absorber olores fácilmente. No se recomienda guardarlos cerca de productos con olores fuertes como cebollas, ajos o incluso productos de limpieza, ya que pueden adquirir ese sabor. Imagina usar un huevo con sabor a ajo en una receta de repostería: ¡Un desastre! Una excepción es cuando se guardan los huevos junto con trufas para darles un sabor delicioso.


Recursos visuales

Consultar los dibujos y el vídeo adjuntos para una referencia visual rápida y sencilla. ¡Espero que este truco te sirva!

Espero que sea de gran utilidad.

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