


Los churros, ya sean con chocolate caliente, rebozados en azúcar y canela, con té o mermelada, son sinónimo de buenos momentos: un desayuno, una merienda o una noche de feria.
Olvídate de los preparados comerciales. Te traemos la receta definitiva de roscas de churros sin gluten, sin lactosa y sin huevo.
Pero para mí, el camino hasta esta receta ha sido largo. Tras mi diagnóstico tardío de celiaquía, me propuse recrear las roscas de churros de siempre, pero sin gluten ni mix comerciales. Después de más de cuatro años de intentos fallidos, el éxito llegó. Inspirada por vuestros comentarios en la receta de las porras, me animé a darle un último empujón. He probado esta receta infinidad de veces y siempre sale perfecta, así que te garantizo que, con la técnica y los ingredientes correctos, tú también podrás dominarla. Encontrarás también el vídeo con el paso a paso. ¡Anímate a hacerla en casa!
3 – 4 personas
Desayuno o merienda
45 minutos
Dificultad baja
Coste bajo
Ingredientes:
Preparación:
1. Preparar la masa
- – Llevar el agua con la sal a ebullición en una olla.
- – Retirar del fuego e incorporar de golpe las harinas tamizadas.
- – Mezclar enérgicamente hasta que la masa esté homogénea y sin grumos.
- – Introducir la masa en una churrera, asegurándose de que no queden burbujas de aire.
2. Freír las roscas
- – Calentar abundante aceite en una sartén profunda hasta alcanzar una temperatura alta, unos 180ºC. El aceite debe ser suficiente para que las roscas floten sin tocar el fondo.
- – Con la churrera, comenzar a formar una espiral con la masa desde el centro de la sartén.
- – Asegurar que quede una pequeña distancia entre cada vuelta de la espiral, ya que la masa se hinchará. Esto evitar que se peguen.
3. Controlar la cocción
- – No romper la rosca al darle la vuelta o al separarla, ya que el aceite podría penetrar y empeorar la textura.
- – Cuando se escuche al golpear el centro de la espiral que el sonido cambia y suena más consistente, utilizar unas pizas para levantar suavemente la parte central. Esto permitirá que la parte exterior se cocine uniformemente sin que el centro se queme.
4. Escurrir y servir
- – Una vez que la rosca esté dorada y crujiente por todos lados, retirar del aceite.
- – Escurrir sobre una rejilla o papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
- – Servir calientes, rebozados en azúcar y canela, o acompañados de un buen chocolate caliente.
Trucos
- – La temperatura del aceite es crucial. Si el aceite no está la suficientemente caliente, la rosca absorberá demasiado aceite. Si está demasiado caliente, se quemará por fuera antes de cocinarse por dentro.
- – No rompas la masa del churro al separarlo entre sí o al darle la vuelta para que no entre aceite y estropee la textura de la receta.
¡Buen provecho!


